Pasaron la Navidad y los turrones y los Magos de Oriente. De los encuentros familiares a la rutina del trabajo. De los cantos y los brindis y las risas; a los despertadores y las tareas pendientes y la falta de tiempo. « ¿Cuándo volverá a ser Navidad?» - nos preguntamos mientras miramos al suelo y no vemos más que cuestas, agachando la mirada para no tropezar. Antes, que mirábamos para adelante con una sonrisa en la boca no caíamos, pero ahora, ése es nuestro miedo; caer o no llegar. Nos han engañado, nos han borrado la sonrisa, nos han bajado la mirada; nos han engañado. Hoy también es Navidad. Hoy también nace el Señor, quizás, en la cuesta de enero más que nunca. Quizás, a más preocupaciones, mayor Encarnación. Pero no lo vemos. Miremos adelante, al compañero de camino, de trabajo, de estudio. Miremos al de al lado, que Dios sigue naciendo. Que hoy también es Navidad. | |||||
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martes 10 de enero de 2012
¡De este año no pasa!
Comenzamos un año nuevo y después de 365 días volvemos con los buenos propósitos a nuestras vidas:
dejar de fumar, ponerse a dieta, ir al gimnasio, aprender inglés… Son -por excelencia- los “grandes clásicos” que nunca mueren y no siempre se cumplen.
Pero pase lo que pase no perdamos la oportunidad -al estrenar el año- de pasar la I.T.V. al corazón (igual que hacemos con los automóviles) y así disponernos a que la esperanza y los buenos deseos puedan cambiar nuestra vida. Son los otros propósitos, menos populares pero maravillosamente efectivos para el cuerpo y el alma:aventurarse a orar un poco más, pensar irremediablemente bien de los demás, no pactar demasiado con la pereza o quizás limpiarnos de los odios acumulados ,abrir las puertas a causas solidarias, cuidar de un amigo roto o luchar con tesón para que algo pueda ir mejor…
Igual hasta logramos que los que nos rodean sean un poco más felices. ¡Gran propósito para un gran año!
Comenzamos un año nuevo y después de 365 días volvemos con los buenos propósitos a nuestras vidas:
dejar de fumar, ponerse a dieta, ir al gimnasio, aprender inglés… Son -por excelencia- los “grandes clásicos” que nunca mueren y no siempre se cumplen.
Pero pase lo que pase no perdamos la oportunidad -al estrenar el año- de pasar la I.T.V. al corazón (igual que hacemos con los automóviles) y así disponernos a que la esperanza y los buenos deseos puedan cambiar nuestra vida. Son los otros propósitos, menos populares pero maravillosamente efectivos para el cuerpo y el alma:aventurarse a orar un poco más, pensar irremediablemente bien de los demás, no pactar demasiado con la pereza o quizás limpiarnos de los odios acumulados ,abrir las puertas a causas solidarias, cuidar de un amigo roto o luchar con tesón para que algo pueda ir mejor…
Igual hasta logramos que los que nos rodean sean un poco más felices. ¡Gran propósito para un gran año!
CELEBRACIÓN NAVIDEÑA EN LA CÁRCEL DE CORONDA
Un grupo de amigos que se entusiasmaron con la idea de revivir el nacimiento de Jesús en compañía de los hermanos encarcelados acompañaron a los voluntarios de pastoral. Más de 15 jóvenes llenos de contagiosa alegría fueron el 22 de diciembre tempranito para compartir una jornada especial, cargada de afecto impregnando el pabellón de espíritu navideño.
miércoles 21 de diciembre de 2011
lunes 19 de diciembre de 2011
martes 13 de diciembre de 2011
El rap de la cárcel - LOS DETENIDOS QUE COMPUSIERON Y GRABARON UN DISCO
Son presos de la cárcel de San Martín. Escriben los temas,
componen la música y ensayan en la unidad. Los acompañan
docentes de la Unsam. Y el jueves darán un show en vivo.
docentes de la Unsam. Y el jueves darán un show en vivo.
Los alambres de púa, altos sobre un muro. Dos, tres, cuatro rejas que se abren y cierran al paso de “los de afuera”. Las visitas de la Unidad Penal 48, complejo de cemento ubicado detrás del basural que tiene el Ceamse en San Martín, avanzan sobre el piso caliente. Llevan bafles, estuches con guitarras y cables como para poner una ferretería. “¡Alto Calibre, eh! ¡Alto Calibre!”, grita un preso asomando la cabeza por un ventiluz. Los muchachos –los que acaban de llegar y los que duermen dentro– saludan con la mano. En pocos minutos comenzarán a tocar, como cada viernes hace dos años, en una sala de la Universidad Nacional de San Martín (Unsam) ubicada dentro de la cárcel bonaerense. Semanas atrás, la banda terminó Rimas de Alto Calibre, disco compuesto y grabado íntegramente en el penal, que presentarán el próximo jueves con show en vivo en el campus de la universidad, a un par de kilómetros de la cárcel. “Hacia la libertad” es el tema que abre el ensayo, aunque Ariel (34), letrista de la banda y preso desde los 18, ataja: “Libertad no es que nos dejen salir de la cárcel. Libertad es salir de la droga, de la cocaína, saber que no necesito salir a robar”.
“¿Va, muchachos?”, pone orden Fabricio, guitarra al hombro, y el veinteañero del bongó, Diego, toma la posta con “La Guajira”. Los parches vibran bajo los dedos encintados en aisladora negra y el ritmo se apura. La habitación del Espacio Cultural Azucena Villaflor del Centro de Estudios Universitarios no tiene pared sin concepto, sin ídolo. Los coristas del penal cantan: “Se romperán las cadenas y mis sueños llegarán”, y plasmados con pincel o aerosol, el Eternauta de Oesterheld, un Rodolfo leyendo Operación Masacre y el perfil inmortalizado del Che cierran la ronda. Sorteando una silla, una caja vacía y varios cables, Pablo –pelo canoso– asume unos 20 segundos de solo en el teclado.
“La Guajira” fue la primera canción creada en el taller de música que iniciaron hace dos años Lautaro Merzari y José Lavallén, en el marco de un programa de extensión de la Unsam. En principio, estaba pensado como un curso de versada, que trabajaba la composición en octosílabos. Pero “un día estábamos laburando música tradicional cubana, en la que se usa mucho la octosílaba, y llegan dos chicos diciendo que tenían un tema”, cuenta Merzari. Con los meses, las canciones se empezaron a juntar, y el secretario de Extensión de Unsam, Alexander Roig, propuso hacer un disco. “El sabía que yo también trabajaba en La Burra Records, que era un proyecto independiente y autogestionado con el que estuvimos por México, Cuba y Colombia, grabando y aprendiendo de la música de familias del interior”, explica Merzari.
Entonces se cambiaron cuadernos y lapiceras por fletes repletos de equipos de audio. Iban armando cada viernes el estudio rodante por el que pasarían para grabar el músico y actor Andrea Prodan, la cantante de “Miss Bolivia”, Paz Ferreyra; el trombonista Alejo Ferro y el saxofonista Sergio Dawi. “La idea no es traer una pandereta y ponernos a decir: ‘Uy, ¡qué loco que podamos tocar música acá con personas privadas de su libertad!’; queremos hacer arte, porque es la producción humana natural por excelencia, lo que te da un carnet de individuo, de ser humano”, aclara Merzari. Juan Pablo de Mendonça, otro miembro del equipo de La Burra Records, agrega que si bien “hay un principio de desahogo, lo que después decanta es pura expresión y no un lamento”.
Entre los muchachos del penal circula un bidón de agua y un mate que arde. Miguel, recostado en una pared que acusa que “ningún pibe nace chorro”, dice que sirve para no sentir tanto el calor. Claudio pide a Página/12 que preste atención. El tema que sigue, “Hacia la libertad”, “habla de un pibe que cae preso por error de la vida y otro preso que cayó en cana por segunda vez, que le cuenta cómo es salir”. Es un rap, que interpretan Fabiano –natural de Arrecife, Brasil–, en el papel del nuevo del penal, y Ariel, que quedó –no sólo en la canción– preso por primera vez a los 18 años, estuvo, a los 20 años, dos meses en libertad y después volvió a entrar “por no delatar a un compañero”. Ahora Ariel tiene 34 años. Se sincera: “Es mucho tiempo, yo conocí casi todas las cárceles bonaerenses y me fui haciendo cada vez más duro. Antes me peleaba con todo el mundo, era muy de enojarme. Pensaba que iba a salir, y volvería a la misma, a salir a robar. Pero eso no es libertad. La libertad no es que nos dejen salir de la cárcel. Libertad es salir de la droga, de la cocaína, es saber que no necesito salir a robar. Escribir y hacer música me cambió”. “Hoy, me llena que otros pibes me vean y piensen ‘si él puede, yo puedo’”, cuenta Ariel.
Su hermano, Jonathan, cumple una condena en la misma unidad y hace coros para la banda. Cuenta que se criaron juntos en la Villa La Cava y siempre les gustó el rap. “Escuchábamos Snoopdog, Tego Calderón y Control Machete. Empezamos a componer en los buzones (celdas de castigo). Escuchábamos una canción y le cambiábamos la letra para contar lo que nos pasaba. No inventábamos entonces y tampoco ahora. Cantamos siempre con la verdad.”
El taller es abierto, y de eso da cuenta la puerta azul por la que irán pasando, una y otra vez, los compañeros de Alto Calibre que quieren escuchar. Por esa abertura van a llegar también Waltemar y Marcelo, integrantes de la banda que cumplieron su condena, pero volvieron a la penitenciaría a participar. Marcelo, que está afuera “hace seis meses y 18 días” y en un año será licenciado en Sociología, explica: “Cuando salís, la sociedad te pone una etiqueta de ex convicto con la que es muy difícil progresar, para todos sos un chorro. No entienden que en la cárcel no hay bestias, hay seres humanos y hay cultura; y si estamos o estuvimos acá es porque tuvimos necesidades que el Estado no pudo solucionar, porque nos criamos en una sociedad violenta, en la miseria –su crianza pasó sin conocer a sus padres y en un instituto de menores–”. Y estar “en la tumba”, piensa, no sirve para salir de esa marginalidad porque, en la cárcel, “la ley es la de la selva: no podés mostrarte débil porque fuiste, todo alimenta más violencia”.
De hecho, tres personas detenidas en el complejo denunciaron en marzo que los carceleros de la U48 los obligaban a robar para las autoridades y que funcionaba un desarmadero en una de las unidades. También se denunciaron torturas a detenidos, y hacinamiento y violencia en el pabellón de castigo.
“Con Alto Calibre no nos sentimos presos, nos sentimos liberados”, entona la banda hacia el final de la tarde. Seba, de remera verde a rayitas, se asoma del micrófono y dice que tiene “una mezcla de nervios y ansiedad por salir a tocar”. “Ponete a pensar que es un lugar con capacidad para unas 800 personas o más”, pide. El espectáculo será este jueves 15, a las 18, en el Campus de la Unsam, ubicado en la Avenida 25 de Mayo y Francia, en el partido de San Martín, a sólo cinco cuadras de la estación de trenes de esa localidad. El coordinador del grupo, Merzari, resume: “Durante cuatro horas por semana, desde hace dos años, nos encontramos en este cuartito. La desigualdad del sistema hace que se perviertan un montón de factores humanos, pero en este momento, en estas horas en que hacemos música, no hay muros, ni para ellos ni para nosotros”. El ensayo se extiende y vuelve a sonar “Hacia la libertad”.
Componer en el buzón
Ariel, que lleva 18 años preso, empezó a componer en “los buzones” o celdas de castigo. Hace cuatro años conoció a Yamila, unos diez años más joven, en un penal de Campana y se enamoró. “Nena bolsita”, tema que le escribió, es una de las canciones que más suenan del disco Rimas de Alto Calibre. “Yamila estaba muy metida en la droga, no podía dejar el pegamento”, cuenta a Página/12.
“Ella se volaba, yo no podía creer lo que ella aspiraba”, canta Ariel, en el salón del Centro de Estudios de la Universidad de San Martín en la Unidad Penal 48 de esa localidad. La cantante de “Miss Bolivia”, Paz Ferreyra, lo ayudó a poner letra a su dolor: “Así nomás, ma, con la bolsita que se robó tu corazón, quedaste como frita. Con frío, toda fétida y sin fiesta. Como muerta, y ahora apesta. ¿Qué será de vos? ¿Qué será de mí? ¿Qué será de los momentos en que reí? Vos estás re loca, de gira por ahí”.
“Pues ella es mi vida y ya no sé qué hacer yo para recordarla, la amo demasiado y no quiero dejarla. Estoy siempre a su lado y haré cualquier cosa para rescatarla”, canta Ariel. Yamila hoy espera el tercer hijo de ambos, mientras lucha contra la adicción. Ariel cuenta a este diario que cuando salgan sueña con poder vivir en familia y llevar al barrio un poco de cultura porque “en la Villa La Cava (partido de San Isidro), la cultura es la de las armas y las drogas”. Eso, dirá, “es estar preso”.
“La libertad para mí no será salir de acá”, cuenta sentado en una mesa a unos metros de un alambre de púa. ¡Ojo!, “yo no quiero saber más nada de la cárcel”, dice. Pero, “lo que digo es que para mí libertad es salir de la droga, de la cocaína”. “Liberarme es saber que no necesito ir a robar nunca más.”
El tema que acaba de terminar lo detalla: “Yo tengo la razón, todo lo que hago lo hago de corazón. ¡Prepárense, putos!”. “Nena, sos tan bonita, no quiero verte con la bolsita”, remata el estribillo.
lunes 5 de diciembre de 2011
Que hermoso momento compartimos en la Capilla de Las Flores, intercambiando "gestos de amor" en este Adviento.Para algunos era la primera visita a una cárcel y les resultó muy enriquecedora la experiencia y van a volver! antes de Navidad, para seguir compartiendo con los internos la alegría contagiosa de Jesús. 
jueves 24 de noviembre de 2011
Retiro Pastoral Penitenciaria – sábado 19 de noviembre de 2011
Lema: “Un pasaporte de vida y misión”
Nos propusimos
Þ Compartir, encontrarnos como comunidad de pastoral penitenciaria, intercambiar hallazgos, búsquedas, desafíos, fracasos y frutos en este 2011.
Þ Ahondar, profundizar en nuestra propia identidad, personal y comunitaria como elementos fundamental para servir al anuncio del reino, hoy.
Þ Nutrirnos de la persona, obra y experiencia del P. Gabriel en el anuncio del Reino en contextos de cárceles, que ilumine nuestra misión hoy.
Comenzamos con
. Oración inicial
Þ Canto Salmo: 63 (62) lectura y ecos del mismo
Evangelio: Is.42, 6-9
Þ Claves para reflexionar
Yo, Yavé te he llamado”… hoy nos llama, te llama … te toma de la mano… para escuchar lo que hay en el corazón, lo que traemos en a manos, nos llama para estar con nosotros y con todo lo que somos y hacemos…
En la tarjetita que distribuimos se invitaba a colocar lo que cada uno trae:
De la experiencia pastoral:
Una Fortaleza
Una debilidad
Un desafío
(Compartimos con el Hno estas mociones) Dinámica de presentación e intercambio Mientras escuchábamos la canción: Te ofrezco (A. Pintos) colocamos en las manos del Padre todo lo que somos, que tenemos para qué lo transforme y lo siga haciendo crecer.
Luego trabajamos: Nuestro Pasaporte de vida y misión
§ Trabajo personal (guiados fuimos completando el Pasarte)
§ Ecos en pequeños grupos.
§ pasaporte de vida y misión del Padre Gabriel, vimos un power con sus imágenes y frases extraídas de sus escritos que iluminan nuestra Misión.
Trabajo en grupos: construyendo elementos comunes para responder a nuestro servicio misionero. Texto Bíblico: Lucas:3,21-23 ; 4,1; 4,14-18
“Identidad de la pastoral – Misión - Desafíos 2012.”
Celebración Eucarística
Envío a renovar la vida y misión:
Compartimos lo elaborado por los grupos, destacando aspectos comunes.
Sellamos nuestro pasaporte, asumiendo un nuevo desafío, reafirmados por la comunidad.
Finalizamos la jornada almorzando juntos y disfrutando de los hermosos obsequios que Alcira como siempre tan generosa trajo para distribuir.
miércoles 23 de noviembre de 2011
PRESENTACIÓN DEL GRUPO LA REJA “La pileta” sale de los muros
Por primera vez en un ámbito no carcelario, el grupo de teatro de la cárcel de Las Flores llega a la Sala Cultural de UPCN con “La pileta”.

La obra, que aborda por primera vez temáticas referidas a la vida carcelaria, fue estrenada en el mes de agosto en la cárcel. Foto:GENTILEZA PRODUCCIÓN
De la redacción de El Litoral
cultura@ellitoral.com
“Yo no sé si las leyes tienen razón o si están equivocadas; todo lo que sabemos nosotros, los presos, es que el muro es sólido, y que cada día es como un año, un año cuyos días son largos”. (Oscar Wilde, 1899).
Este viernes, a las 10.30, en la Sala Cultural de UPCN (Rivadavia y Tucumán) el Grupo de Teatro La Reja presenta la obra “La pileta’’. Será con entrada libre y gratuita y después los actores se quedarán hablando con el público presente.
Cabe destacar que ésta es la primera función del grupo en un ámbito no carcelario y que La Reja es integrante del Proyecto “Teatro humano/un espacio de Libertad’’.
Para más información dirigirse al correo electrónico grupolareja@gmail.com ó al 154483448.
TRAYECTORIA
El Grupo de Teatro se conformó en el mes de marzo de 2006 en la Unidad Penitenciaria Nº 2, cárcel de Las Flores, a partir del Proyecto “Teatro humano / un espacio de Libertad”, creado por Walter Alemandi.
En noviembre de 2006, nueve internos-actores se convirtieron en nueve actores-internos y estrenaron “Bar Cacho”, una creación colectiva surgida de improvisaciones, donde se utilizaron canciones, juegos y vivencias personales. Durante el año 2007, el Grupo se presentó en las cárceles de Rosario, Coronda, Santa Felicia (Vera) y en la de Mujeres de Santa Fe.
En el 2008, la mayoría de los integrantes recuperó la libertad, pero el grupo permaneció unido, para lograr presentar “Bar Cacho” “afuera”, lo que se hizo realidad en septiembre en el Teatro de la Abadía (Santa Fe).
En el 2009 y con un elenco renovado, se estrenó “Sportivo Libertad”, una comedia creada a partir de improvisaciones basadas en relatos de Fontanarrosa, Cherep, Saavedra, Galeano y Urtizberea.
La Reja visitó penales de toda la provincia, incluyendo la Cárcel de Máxima Seguridad de Piñero, donde un grupo de documentalistas registró el evento.
En el año 2010, se trabajó en la creación y escritura de los textos de “La Pileta”. Esta obra, que aborda por primera vez temáticas referidas a la vida carcelaria, fue estrenada en el mes de agosto de 2011 en la cárcel de Las Flores. Desde esa fecha se han realizado funciones para estudiantes secundarios y universitarios, para internos y trabajadores del penal y para público en general.
Cabe mencionar que el grupo participará del 1º Encuentro de Teatro Carcelario a realizarse en la Cárcel de Coronda y comenzará su gira por penales de la provincia.
Teatro Humano pretende “abrir” a los presos espacios de libertad que normalmente les están negados, espacios donde puedan expresar sus ideas y sus emociones, desarrollar su autovaloración y reconocer sus capacidades creativas. Un espacio de encuentro donde prevalezca la integración a un grupo de trabajo como fuente de creación, entendida ésta como inspiración colectiva, tanto en la interpretación escénica de textos escritos como en la producción de textos propios.
“Entendemos que la actividad teatral como grupo sigue el camino del crecimiento personal hacia la reinserción, ya que ésta no tendrá lugar sin crecimiento personal, sin aprendizaje del otro, sin relación con el otro y con el medio. Y estamos convencidos de que el contacto con los de “afuera” consigue que se haga palpable que en la cárcel, detrás de los muros, viven seres humanos que están pagando sus errores y que merecen nuevas oportunidades’’, señalan desde el proyecto
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