A partir del cuadro "Cristo crucificado", Miguel Unamuno escribió "El Cristo de Velázquez" en 1920, una obra de carácter religioso, dividida en cuatro partes, donde analiza la figura de Cristo desde diferentes perspectivas: como símbolo del sacrificio y la redención, reflexión sobre los nombres bíblicos (Cristo mito, Cristo hombre-Cruz, Cristo-Dios, Cristo eucarístico), significado poético y simbólico de la imagen del Cristo pintado por Velázquez, etc.



